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La depresión no es estar triste o desganado durante un tiempo. Eso es uno de los mitos que rondan alrededor de esta terrible enfermedad. ¡Ni mucho menos! Tampoco el que la sufre le ha dado una crisis de pereza o de desgana. Lo más terrible de esta dolencia (a pesar de su alta recurrencia en la población) es que no se conoce cómo se produce.

Algunos datos sobre la depresión

Si la OMS estima que en Occidente (entre los países desarrollados como España), prácticamente el 100% de la población va a sufrir al menos un cuadro depresivo, en esencia, toda la población estamos expuesta. Si bien se va conociendo cada vez más sus causas y desencadenantes, aún no está claro por qué a algunas personas les afecta más que a otras. Tampoco se puede dilucidar por qué, en circunstancias similares, unos caen en depresión y otros pasan por la vida como si nada.

Si has llegado hasta la depresión, desde la consulta de tu psicólogo en Dos Hermanas, tratamos de ayudarte. Creemos en la generosidad. Por eso, te damos estas ideas para que la pongas en práctica cuanto antes y que esta enfermedad se aleje para siempre de tu vida.

1.- Tomar conciencia de la importancia de una depresión

Aunque, a simple vista, puede parecer un asunto baladí, no lo es. La depresión es una enfermedad grave, muy invalidante, que no nos permite trabajar y que socava los cimientos de las relaciones sociales básicas (amigos, vecinos, familia…) Además, con la depresión pueden llegar otras enfermedades al encontrarse el organismo en inferioridad ante otras dolencias.

No se trata de tener un cuadro pasajero de tristeza, melancolía o pereza. La depresión afecta al núcleo del psiquismo y desestabiliza el espíritu llevando el cuerpo al límite de sus fuerzas. Por eso, tienes que darle la importancia que tiene y no creer que ya se va a pasar. Es más, esa actitud puede hacer que se alargue o, lo que es peor, se haga crónica.

2.- Es importante tener fe y visualizar un futuro brillante

Dicho esto, hay que luchar constantemente con la apatía característica de la depresión. El primer esfuerzo que debes hacer, una vez sepas que estás en la enfermedad, es proyectarte hacia el futuro de manera positiva. De aquí se sale (con ayuda) pero se sale. A veces, incluso, con una fortaleza que no sabías que tenías.

3.- La depresión es una enfermedad muy grave y es importante pedir ayuda profesional

Lo peor de esta enfermedad es no pedir ayuda. Es creer que una persona en soledad puede con ella. Y no es así. No solo no hay nada malo en pedir consejo de un profesional (a un psicólogo diplomado) sino que es un acto de valentía. A veces, este gesto mismo (al tomar conciencia del problema) hace que se dé el primer paso para salir de la dolencia.

4.- No dejes el 100% de tu curación a los efectos de los medicamentos para la depresión

En España, en este siglo XXI que llevamos ya avanzado, todo lo queremos arreglar con píldoras y pastillas. En el caso de la depresión, como en otras dolencias psíquicas e, incluso, psicosomáticas, no se puede dejar solo al efecto de las drogas (por muy legales que sean). Seguramente te van a servir para atajar el primer impacto y darte un poquito de fuerzas.

Pero, una vez que estés en esa posición, es importante atajar el problema de raíz. Y eso no se hace con medicamentos. Es fundamental someterse a terapia para intentar comprender tu biografía (hechos, circunstancias, vivencias…) y a partir de aquí dar una solución al problema.

5.- Un psicólogo te va ayudar a tomar distancia, necesaria para poder transformarte

La única manera de cortar el círculo de la depresión cuanto antes (el cual se puede volver una espiral peligrosa) es contar con ayuda psicológica para estudiar sus causas. Además, con ello, conseguirás herramientas para no volver a caer en sus redes.

6.- Sal de casa y busca un rayito de luz para que la depresión no te tumbe

Sabemos que hay una fatiga inexplicable, que apenas puedes moverte de la cama, que cualquier actividad se hace un mundo…  Sabemos que no tienes ganas de quedar con los amigos ni de hablar con la familia y que lo único que se te apetece es estar en soledad, a oscuras a veces, en silencio…

Esa actitud va alimentando la depresión hasta límites terribles. Por eso, hay que aprovechar cualquier rayito de fuerza para salir al sol, disfrutar de la naturaleza, darse un baño de bosque, zambullirse en el mar, dar un paseo por el parque, ir a visitar a ese amigo de confianza…

7.- En la medida de tus posibilidades tienes que hacer un poco de ejercicio físico

Paralelamente, tienes que empezar a moverte según tu condición física. No hace falta que digas que es complicado, difícil, doloroso y que, la más de las veces se hace muy cuesta arriba. Lo sabemos pero también sabemos que el ejercicio físico segrega las llamadas hormonas del placer. Y a poco que te mueves se van a disparar ayudándote en el proceso de recuperación. Puedes caminar, nadar, hacer senderismo, gimnasia suave…

8.- Cuida tu alimentación y sé consciente de que te mereces vivir bien

La comida basura, precocinada o preparada tiene muy pocos nutrientes beneficiosos para la salud. Es más, está repleta de hidratos de carbonos, grasas perjudiciales y, especialmente, mucha azúcar. Aunque al ingerirla te sientas momentáneamente bien, al bajar ese pico de satisfacción (que además es muy pronto) tu cuerpo entra en una pequeña depresión que la unes a la que ya tienes.

Por eso, es importante comer vegetales de temporadas, legumbres, carnes blancas y pescados de mares cercanos cocinados en casa con productos naturales. Hay infinidad de recetas muy sencillas que apenas exigen elaboración y que a ti te va a sentar bien tanto su preparación como luego a la hora de degustarlas.

9.- Abandona hábitos poco saludables y haz el firme propósito de dejar de lado las adicciones

No es el momento y lo sabemos. ¿O quizás sí? El alcohol (incluso con moderación) alimenta la depresión. Si, además, tienes problemas con la bebida, la comida, las drogas sintéticas, los opiáceos… con toda probabilidad, vas a ir de depresión en depresión. Y eso sin contar que puedes desencadenar enfermedades más graves.

¡Ah! ¡Y a ti si te hacen daño todas estas adicciones! No eres ni más fuerte ni más guay que nadie. Te están robando libertad, recursos económicos y, lo que es peor, la posibilidad de disfrutar de la vida. Por eso, aprovecha, si estás rondando alguna de estas drogas, para pedir ayuda psicológica y abandonarlas para siempre. ¡También se puede si pones de tu parte!

10.- Aléjate de personas tóxicas que no aportan nada

Hay casos en los que la depresión se desencadena por un entorno adverso poblado de personas egoístas (cuando no narcisistas o psicópatas). Son individuos que no aportan absolutamente nada ni a los demás ni a ellos mismos. Han caído víctimas de su ira y tristeza. Tú no tienes la culpa de eso. Por eso, lo mejor para tu salud y tu vida es alejarte de este tipo de personas. Si caes en la tentación de intentar cambiarlas, ya verás que lo único que vas a conseguir es dejarte tu alegría en ello y será para nada. A la postre pueden alimentar una depresión o problemas más graves.

11.- El tratamiento para la depresión pasa por cambiar nuestra forma de ver la vida

Una vez hayas comenzado a andar este camino de autoconocimiento que te va a llevar a deshacerte de la depresión para siempre, te darás cuenta que hay que cambiar la perspectiva. Es importante centrarse en lo bueno que hay a nuestro alrededor y mantener una actitud esperanzada ante la vida. Eso no quita para que neguemos lo malo que hay a nuestra alrededor.

La actitud consiste en enfocarse en lo positivo, en agarrarse a lo que nos da alegría de forma saludable y tomar fuerzas para modificar lo que no nos conviene. Por supuesto, todo eso sin hacer daño a nadie. La actitud más gratificante es la que se basa en la asertividad: el cuidarnos siempre empatizando con los problemas de los otros para no dañar. ¡Ojo con cargarse con las responsabilidades de los otros! Eso no ayuda a la hora de salir de una depresión.

12.- Un psicólogo cercano te va ayudar a ver lo bueno que hay en tu vida

Y si no lo ves, te enredas, sientes que no puedes romper la espiral o cualquier otra cosa, volvemos al principio: pide ayuda. El ser humano se crece y se hace en sociedad. Nada bueno (salvo excepciones de héroes casi) se alimenta en soledad. Necesitamos a los otros para casi todo, también para andar el camino del crecimiento personal. Este es el único que te puede apartar de la depresión para siempre.

¿Hablamos? En Psicosalud somos psicólogos en Dos Hermanas expertos en todos los trastornos que cursan con depresión.

Edición de foto y texto por Candela Vizcaíno | Doctora en Comunicación

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